Aunque St. Moritz está considerada la estación de esquí más cara, el transporte público, representado por los autobuses de esquí, es gratuito. Se puede acceder fácilmente a los principales ascensores de la ciudad.
Transporte urbano
Para disfrutar de la belleza natural local, un tren panorámico recorre toda la ciudad, así como las vecinas Davos, Coeur y Zermatt. Mientras se viaja en él, no sólo se pueden ver cadenas montañosas, sino también bosques y pintorescos pastos. Un billete sencillo para este tren cuesta 149 CHF en segunda clase y 262 CHF en primera y dura unas ocho horas.