En el pintoresco valle de Engadina, en el sur de Suiza, se encuentra la conocida y de moda estación de esquí de St. Moritz, compuesta por dos partes: St. Moritz-Dorf y St. Moritz-Bad.
La historia de St. Moritz se remonta 300 años atrás, y su reputación no sólo se basa en las laderas de sus montañas, sino también en los manantiales curativos que han dado fama mundial a esta zona. La ciudad se convirtió en el centro del turismo de invierno a finales del siglo XIX, debido a una famosa disputa.
La esencia de la historia es que el propietario de un hotel local invitó a sus veraneantes habituales a venir a la ciudad en invierno. Hizo la atrevida promesa de que si los veraneantes no disfrutaban de su estancia, él se haría cargo de todos sus gastos. Sorprendentemente, la apuesta salió bien, ya que los cuatro caballeros ingleses que aceptaron la oferta quedaron encantados, lo que provocó el inicio de las vacaciones de invierno en la zona.
Para localizar St. Moritz en el mapa, se pueden ver los lugares donde se celebraron los Juegos Olímpicos de Invierno en 1928 y 1948. Además, St. Moritz ha sido sede frecuente de los Campeonatos Internacionales de Esquí.
Al considerar esta estación de esquí para unas vacaciones, es importante tener en cuenta que no es conocida por ser económica. Moritz es destino habitual de la realeza, políticos y famosos. Su elevado coste puede disuadir a algunos turistas, pero ofrece a quienes la visitan un servicio excepcional y privacidad en medio de un entorno natural impresionante.
A pesar de que la población nativa apenas alcanza los 6.000 habitantes, la ciudad recibe anualmente un millón y medio de turistas.
Moritz, como el resto de Suiza, utiliza el franco suizo (CHF) como moneda oficial. Hay servicios de cambio de divisas no sólo en el aeropuerto, sino también en los principales supermercados, hoteles y agencias de viajes.