Nepal es un país para unas vacaciones meditativas, para la contemplación tranquila. Alojarse aquí aumenta la percepción y le recuerda que mire a su alrededor. Qué más se necesita para un viaje romántico, en el que dos personas puedan alejarse del ajetreo habitual y sumergirse en la belleza circundante.
Un viaje romántico a Nepal es una de las mejores formas de pasar tiempo juntos. Puedes pasear entre los antiguos templos de Katmandú o Patan, sumergirte en las tradiciones de Nepal y conocer este asombroso país lleno de santuarios de varias religiones a la vez. O diríjase a Marpha, con sus huertos de manzanos y albaricoques, donde la época de floración es especialmente hermosa.
Durante un viaje romántico a Nepal hay que visitar el Jardín Acuático de Balaju, una de las más bellas creaciones hechas por el hombre. Y, por supuesto, la clave del increíble ambiente de Nepal son las montañas. El majestuoso Himalaya se divisa en casi todas partes, y podrá admirar los picos nevados desde las mismas ventanas de su hotel.
Si son aficionados a los deportes extremos y quieren que su viaje de bodas sea memorable, pasen su luna de miel en Nepal. O mejor aún, hagan senderismo en pareja. Empezar vuestra vida de casados solos en la montaña será sin duda la clave de la fortaleza de vuestra unión.