Nepal no es demasiado adecuado para unas vacaciones con niños. El régimen de temperaturas aquí es moderado, y resulta bastante agradable en primavera y otoño, y no hay cambios bruscos. Pero, no obstante, Nepal es un país de alta montaña, e incluso las tierras bajas locales están situadas a una altitud de unos 100 o más metros sobre el nivel del mar.
Por eso, organizar vacaciones con niños en Nepal puede ser bastante complicado debido al aire enrarecido y al difícil período de adaptación. Además, es esencial beber solo agua embotellada, prestar mucha atención a la limpieza de frutas y verduras, y tener mucho cuidado para evitar infecciones gastrointestinales. Los trekkings son recomendables únicamente para adolescentes, y aún así, a un ritmo pausado para permitir una adaptación gradual y evitar el mal de altura. En resumen, unas vacaciones familiares en Nepal pueden ser bastante desafiantes y requieren mucha preparación.
Probablemente, el mejor lugar para unas vacaciones con niños en Nepal sea el Parque Nacional Chitwan. Está ubicado en el valle de Katmandú, donde el aire es prácticamente de llanura. En el parque podrás ver especies únicas de flora y fauna. Se organizan excursiones, incluyendo paseos en canoa y safaris en elefante. Puedes alojarte dentro del parque o en sus alrededores; en ambos lugares encontrarás cabañas pequeñas, perfectas para familias. El precio por noche incluye desayuno, almuerzo, cena y un safari en elefante. Los precios para unas vacaciones con niños en Nepal son bastante moderados, con una cabaña que cuesta entre 2000 y 5000 NHR (20-50 USD) por noche.