Palawan es sin duda un destino extraordinario para un viaje exótico y rejuvenecedor. Situada en el corazón del archipiélago, está rodeada de pequeñas islas que crean una maravilla natural única.
Esta isla se extiende a lo largo de 425 kilómetros, con una anchura que varía entre 8 y 40 km en distintos puntos. Lo que distingue a Palawan es la presencia de islas deshabitadas que han permanecido en su estado prístino.
Con sólo 74 habitantes por kilómetro cuadrado, Palawan ofrece una escapada tranquila del ajetreo de la vida cotidiana. La principal fuente de sustento de los lugareños es atender al creciente número de turistas que visitan este encantador lugar año tras año.
Palawan tiene una rica historia, que se remonta a su fundación hace aproximadamente 25.000-30.000 años, cuando los primeros habitantes llegaron a través de un istmo preexistente con Borneo.
Hasta 1960, la isla estaba cubierta en su mayor parte de selva tropical, pero en el transcurso de 20-25 años se talaron grandes extensiones de bosque antes de que interviniera el Gobierno.
Antes de 1903, Palawan se conocía como Paragua, y su capital era Puerto Princesa, llamada así por la princesa española Eulalia.
La mayoría de la población de Palawan habla su propio dialecto, conocido por su religiosidad y su fuerte sentido de la comunidad. En la isla también viven musulmanes de Sulu y alrededor del 20% de la población está formada por minorías nacionales, lo que aumenta la diversidad cultural de la región.