Cuando se trata de vacaciones para jóvenes en Bélgica, Gante suele considerarse la mejor opción. Situada a orillas del río Escalda, esta ciudad, a pesar de su rica historia y su respeto por la tradición, desprende una vitalidad juvenil que le permite prosperar incluso en tiempos difíciles.
Gante también es conocida como centro educativo, que atrae a jóvenes de todo el mundo. Esta afluencia constante de jóvenes infunde a la ciudad un espíritu de optimismo durante todo el año. Entre sus castillos históricos, calles adoquinadas y arquitectura medieval, Gante combina a la perfección cafés, clubes nocturnos, parques y boutiques.
Optar por unas vacaciones juveniles en Bélgica permite a los jóvenes viajeros disfrutar de una excelente y emocionante escapada por una fracción del coste. Además, la cocina nacional belga, famosa no sólo por su chocolate y su cerveza, sino también por sus exquisitos platos que recuerdan a la cocina francesa, se suma a la experiencia.