Las vacaciones de diciembre en Bélgica ofrecen una experiencia mágica y única. Al igual que otros países europeos, Bélgica celebra la Navidad y el Año Nuevo a lo grande, lo que la convierte en uno de los destinos favoritos de los viajeros durante estas fechas.
La Navidad en Bélgica no se limita a las celebraciones en el interior, sino que se extiende también al exterior. Muchas familias se aventuran a lanzar fuegos artificiales, algunas disfrutan esquiando o patinando sobre hielo, y las calles cobran vida con extravagantes festividades y ferias. Estos acontecimientos no sólo ofrecen recuerdos tradicionales, sino que también brindan la oportunidad de saborear especialidades belgas como gofres, chocolate auténtico, cerveza con lúpulo y vino caliente.