La situación geográfica de Mónaco ha influido profundamente en su cocina nacional, que puede describirse como una fusión del arte culinario francés e italiano. Por ejemplo, en algunos de los mejores restaurantes de Montecarlo se sirve tradicionalmente bullabesa, una sopa francesa elaborada con varios tipos de pescado, aderezada con salsa de ajo, azafrán y crujientes picatostes.
El repertorio culinario de Mónaco también incluye delicias marinas como la Anchouayade (puré de anchoas y alcaparras), el stockfish (bacalao con salsa de vino blanco y pasta de tomate) y la poutine (tortilla de pescado). Si es aficionado al marisco, Le Vistamar ofrece delicias poco comunes como caballitos de mar rellenos y brochetas picantes de langostinos.
Para los que prefieren la carne, los restaurantes de Montecarlo ofrecen cochinillo relleno (porchetta) y rollo de cordero picante (le pieu e paké).
Las mejores cafeterías de Montecarlo deleitarán su paladar con deliciosos postres, como galletas de almendra, tartas de higo, creaciones de fruta fresca y turrón blanco y negro. Para complementar estos dulces lujos, saboree una taza de café, chocolate caliente o zumo recién exprimido.