La costa italiana no es conocida por su carácter agitado, por lo que aquí se puede disfrutar tranquilamente de unas vacaciones familiares relajadas. Los turistas que han estado aquí afirman que las mujeres rubias es mejor que no viajen solas. No es que exista un peligro real, pero la atención insistente por parte de los hombres locales está casi garantizada.
Otro punto importante: las jóvenes viajeras deben tener cuidado al dar la mano a los italianos. Según ellos, si una mujer no retira la mano al tocarla, esto puede interpretarse como una señal de simpatía. Así que estén atentas: el apretón de manos amistoso aquí claramente no es habitual.
También hay que tener precaución en las carreteras, ya que los conductores italianos son conocidos por su forma temeraria de conducir. Sin embargo, los lugareños son increíblemente amables y hospitalarios, así que no debería haber mayores problemas.


