Características regionales
Kanto (Tokio y el este). En esta región se prefieren los sabores más intensos y «fuertes». Se utiliza salsa de soja oscura y el dashi se prepara con katsuobushi. Los platos aquí son más «sustanciosos» que en las regiones occidentales. El ramen de Tokio es el shōyu-ramen, con caldo de carne o de pescado, a menudo con recetas complejas.
Kansai (Osaka, Kioto). Aquí se utiliza un dashi más claro a base de kombu, y los sabores son más ligeros y delicados. Osaka es la capital del okonomiyaki y el takoyaki, la comida callejera. Kioto es conocida por sus exquisitos platos de tofu (yudofu), una antigua tradición imperial. Aquí se aplica un enfoque más conservador a la comida, con respeto por las tradiciones.
Hokkaido (norte). Los mariscos y los cangrejos son la base de la cocina local. Sapporo es famosa por el miso-ramen; el caldo se suele preparar con marisco. Son populares los platos locales: el ishikari-nabe (sopa de salmón y miso) y el jingisu-kan (carne de cordero a la parrilla servida en la mesa). Los productos lácteos son más populares aquí que en otras regiones, gracias a la desarrollada ganadería.
Kyushu (Fukuoka). El tonkotsu-ramen, con su caldo blanco lechoso elaborado a partir de huesos de cerdo, tiene su origen aquí. Los puestos callejeros de ramen (yatai) son un símbolo de Fukuoka. Es muy popular el mizutaki, una sopa de pollo en caldo hirviente. Esta región se abrió antes que otras a la influencia occidental, por lo que aquí se experimenta más con la cocina.
Okinawa (sur). Una gastronomía única, herencia de los reyes de Ryukyu. El goya-tempura (fritura de calabaza amarga, tofu y carne de cerdo) es un símbolo de la región. La okinawa-soba se diferencia de la sopa clásica. El awamori es un licor local. La cocina de Okinawa es famosa por su contribución a la longevidad de la población, gracias al uso abundante de verduras y tofu y al consumo mínimo de carne.
Tradiciones y etiqueta en la mesa
- Antes de comer. Se dice «itadakimasu» (literalmente, «lo acepto con humildad»), mostrando gratitud por la comida y el esfuerzo de quienes la han preparado. Después de comer, se dice «gotisosa desita», que significa «gracias por el festín».
- Palillos. No se deben clavar los palillos verticalmente en el arroz ni pasar la comida de mano en mano con ellos, ya que en Japón se trata de rituales funerarios. Los palillos se colocan en el reposapalillos o en el borde del plato.
- Fideos. Es habitual sorber los fideos (ramen, udon) haciendo ruido; esto es normal y demuestra apetito y respeto por la comida. El ruido indica que los fideos están calientes y están ricos.
- Sopa. La sopa de miso se bebe directamente de la taza, acercándola a la cara. No se utiliza cuchara. Los trozos sólidos se comen con los palillos o con una cucharita pequeña que hay dentro.
- Orden de servicio. El principio «iti-ju san-sai»: arroz, sopa y varios aperitivos. Se debe comer con la mano izquierda siguiendo un orden determinado, aunque en el Japón actual esta norma se aplica de forma más flexible.
La cocina japonesa no es solo un conjunto de recetas, es una filosofía que se plasma en cada plato. El equilibrio de sabores, la estacionalidad, el minimalismo y el respeto por los ingredientes la hacen única. Desde un sencillo onigiri hasta un complejo ramen con un caldo elaborado durante horas, cada plato encierra historia, tradición y maestría. Empieza por lo sencillo, prueba cosas nuevas y descubrirás la profundidad de esta cocina, que nos enseña que, cuando todos los productos son frescos y se preparan con respeto, la comida se convierte en meditación.