Antalya es uno de los principales centros turísticos de Turquía, donde las ruinas antiguas conviven con playas modernas y parques nacionales. Aquí, cada viajero encontrará una ruta a su medida: desde monumentos históricos hasta maravillas naturales y centros de ocio.
Esta ciudad portuaria a orillas del mar Mediterráneo sorprende por su diversidad. En un solo viaje podrás pasear por las estrechas callejuelas del casco antiguo, darte un baño en las playas de arena dorada, subir a las cimas de las montañas y explorar los monumentos de la época de la Antigua Grecia y Roma. Aunque solo dispongas de unos días, te llevarás un montón de recuerdos.
El casco antiguo de Kaleiçi y el paseo marítimo
El centro histórico de Antalya es un laberinto de callejuelas empedradas, talleres de reparación, cafeterías y tiendas con vistas al mar Mediterráneo. La principal atracción de Kaleiçi es el barrio portuario turco del siglo XIV, también conocido como el Puerto Viejo o Kaleiçi Marina.
Pasear por aquí no es cosa de prisas. Te encontrarás con tejados de tejas rojas, fuentes de mármol y fachadas medio quemadas de casas medievales, restauradas en la década de los 80. Algunas de estas casas se han reconvertido en pequeños hoteles y restaurantes, y si buscas un lugar para cenar con vistas al mar, Kaleiçi es la opción ideal.
- No te pierdas la Puerta de Adriano, una puerta de tres arcos que fue la entrada principal a la ciudad y que se conserva desde la época de la Antigua Roma.
- Sube a las murallas y recórrelas disfrutando de las vistas panorámicas de la ciudad y del mar.
- Entra en las galerías y tiendas: aquí se vende vajilla, textiles y artículos de decoración de artesanos locales, a precios más bajos que en el centro.
- Al atardecer, dirígete al muelle: los pescadores locales pescan justo al borde del agua, mientras que los turistas se sientan en las cafeterías y contemplan el cielo rojizo.