El transporte público está bien desarrollado en Kitzbühel. Los autobuses circulan por las calles principales desde primera hora de la mañana hasta última hora de la tarde. Si quiere ahorrar dinero, se recomienda comprar billetes de viaje especiales, cuya validez varía de un día a varias semanas. Además, cada hotel ofrece sus propias lanzaderas, y existe una amplia red de autobuses gratuitos para esquiadores.