La escena culinaria de Singapur es una cautivadora fusión de sabores indios, malayos, chinos y europeos. Esta mezcla única de influencias atrae a turistas de todo el mundo, invitándoles a embarcarse en una deliciosa aventura gastronómica. En Singapur podrá incluso saborear platos como el tradicional rosbif inglés servido con arroz indio y salsas chinas, que muestran la diversidad y creatividad de la cocina local.
Los singapurenses prefieren disfrutar de los platos típicos del país no en los restaurantes tradicionales, sino en los animados centros de comida callejera. Estos centros se asemejan a los "patios de comidas" de los centros comerciales, con la diferencia de que ofrecen una amplia variedad de platos normales en lugar de comida rápida. En Singapur, es costumbre comer los platos con palillos o con cuchara y tenedor. El uso de cuchillos en la mesa no es una práctica habitual en esta cultura culinaria.
El Singapore Sling es una bebida muy popular entre los turistas de Singapur. Se prepara con aguardiente de cereza, ginebra, zumo de piña y licores. Curiosamente, los lugareños tienden a evitar las bebidas alcohólicas fuertes y suelen preferir la cerveza ligera. Hay que tener en cuenta que el alcohol en el país puede ser bastante caro: una sola lata de cerveza cuesta a veces medio desayuno.