La seguridad en la isla de Mahé es de un nivel encomiable. Hay cámaras web situadas por toda la zona, que ofrecen vigilancia en tiempo real, lo que puede ser valioso para verificar incidentes con pruebas de vídeo. La policía local también es bastante eficiente, con patrullas regulares cada media hora, y está disponible para ayudarle.
Además, cada hotel de la isla cuenta con su propio guardia de seguridad, que trabaja diligentemente para salvaguardar el bienestar de los huéspedes. Están ahí para garantizar su seguridad, evitar las molestias causadas por turistas intoxicados y hacer cumplir las normas internas del establecimiento.
Puede estar seguro de que su seguridad es una prioridad en Mahé.