Si, al llegar a Pekín, decide ir al mar después de las excursiones, puede hacer realidad este deseo en cualquier lugar de la costa este, ya que prácticamente todas las ciudades ofrecen a los viajeros numerosas playas bien cuidadas y una excelente infraestructura. Pero el mejor lugar para descansar es la isla de Hainan, situada en el sur de China, cerca de la frontera con Vietnam. Aquí hace calor casi todo el año, se puede nadar y tomar el sol. La particularidad de la isla son sus numerosas plantaciones de mangos, café, té, piñas, plátanos, cocos y otras plantas exóticas.
- El vuelo desde Pekín cuesta a partir de 220 dólares.
Para los amantes de los espacios abiertos y el descanso en la naturaleza, también hay un lugar magnífico en este país infinito. Se trata del desierto de Gobi, en el noroeste de China, con centro en la ciudad de Urumqi. Esta región limita al oeste con Kazajistán y al noreste con Mongolia, y es la menos poblada de todo el país, sin contar las montañas del Tíbet. Dado que hasta hace poco casi no vivía gente aquí, todas las ciudades que se encuentran en el camino son un ejemplo del desarrollo hiperactivo de la industria, la economía y la urbanización chinas.