Los viajes modernos no están exentos de selfies ni de revelar todos los secretos de lugares protegidos en las redes sociales. Si vas a St. Anton am Arlberg, querrás hacer muchas fotos de la ciudad, tanto de día como de noche.
No hay nada más hermoso que las cumbres nevadas del corazón de los Alpes, laderas relucientes, árboles centenarios, rocas y montañas. Y en el propio valle, las calles de St. Anton am Arlberg le encantarán y querrá conservar una foto de ellas durante años.
Casas de tejados afilados, una iglesia antigua, calles estrechas... no basta con hacer fotos bonitas, pero en St. Anton am Arlberg no se puede prescindir de la pintura. La ciudad pide a gritos postales y carteles. Si tiene un buen equipo y quiere captar el cuento de hadas invernal de los alrededores, no deje de hacer al menos unas cuantas fotos de St. Anton am Arlberg por la noche.