Lech, un lujo de alta montaña, es pequeño y uno de los complejos más seguros de Austria. Hay muchos guardias de seguridad y policías que vigilan el orden, y hay cámaras de vídeo en casi todas partes. Por supuesto, hay que tener cuidado en el transporte público, no dejar los objetos de valor a la vista. Pero por lo demás es un lugar seguro.
La seguridad en las pistas está vigilada por numerosos servicios de rescate. Los ascensores se revisan constantemente, se ponen a punto y son seguros. Todos los hoteles, restaurantes y clubes tienen sus propios guardias de seguridad. La ciudad es bastante pequeña, y es imposible perderse aquí, y el transporte es fiable. En invierno puede haber atascos en las carreteras, hay que tenerlo en cuenta, porque Lech está situada en lo alto de las montañas. Pero los bloques de nieve se despejan rápidamente y Lech nunca queda incomunicada.