Surinam es ideal para quienes desean combinar la vida urbana con la naturaleza sin tener que tomar vuelos constantemente. El viaje suele comenzar en Paramaribo. Dedica un par de días a aclimatarte, paseando por el paseo marítimo, explorando mercados repletos de frutas y especias, disfrutando de la comida callejera por la noche y visitando pequeños museos durante el día. A partir de ahí, las opciones se multiplican.
La opción más popular son los ecotours al interior del país con alojamiento en lodges. Te llevarán río abajo, te mostrarán senderos, cascadas y lugares para bañarse, y por la noche se sirve la cena junto con breves paseos nocturnos en busca de fauna silvestre. Otra opción son los humedales y manglares a lo largo de la costa. Aquí puedes observar aves, incluidas colonias en aguas poco profundas, y dar paseos en barco por tranquilos canales.
Si lo que busca es el océano, elija excursiones a la costa atlántica, pero tenga en cuenta que el agua puede estar turbia debido a los sedimentos del río, por lo que se trata más de disfrutar del ambiente y de los paseos que de una experiencia de playa clásica.
Los amantes de la cultura disfrutarán de las aldeas maroons e indígenas, a las que se accede por agua. Allí podrá conocer la vida cotidiana, la artesanía y la gastronomía local, pero es importante respetar las normas de hospitalidad y no tomar fotos sin permiso.
También hay visitas históricas a antiguas plantaciones y fuertes a lo largo de los ríos, donde los guías comparten historias sobre la época colonial y el comercio. Durante la temporada de anidación de las tortugas marinas, se organizan excursiones nocturnas a playas protegidas con guardabosques. La experiencia es profunda, pero las condiciones son básicas y las normas de conducta son estrictas.
El coste de un viaje a Surinam depende del nivel de comodidad que desees. Puedes alojarte en un buen hotel en la capital y realizar excursiones de un día, o puedes organizar una expedición de 3 a 7 días con servicios mínimos.