En junio de 2026 se reanudará el servicio ferroviario de pasajeros entre Tornio (Finlandia) y Harapanda (Suecia): será el primer tren que cruce la frontera entre Finlandia y Suecia tras más de 30 años de interrupción.
Este acontecimiento no solo simboliza el restablecimiento de la conexión entre los dos países escandinavos, sino que también abre a los finlandeses una vía directa hacia la red ferroviaria continental europea. La razón de esta interrupción tan prolongada es sencilla: Finlandia y Suecia utilizan anchos de vía diferentes. Hasta ahora, la gente se veía obligada a hacer transbordo en autobús o a viajar en coche, a pesar de que existían vías férreas a ambos lados de la frontera.
¿Por qué no ha habido trenes entre Finlandia y Suecia durante 30 años?
La respuesta se encuentra en la historia y en las normas técnicas. Finlandia formó parte en su día del Imperio ruso y, en el siglo XIX, se construyó aquí una red ferroviaria según la norma rusa, con un ancho de vía de 1524 milímetros. Suecia, por su parte, al igual que la mayoría de los países europeos, utiliza el ancho estándar europeo de 1435 milímetros.
A primera vista, una diferencia de 89 milímetros puede parecer insignificante. En realidad, esto suponía un obstáculo insuperable: un tren no puede pasar sin más de un carril a otro. Esto significa que no era posible ningún tren directo entre los dos países.
El servicio de pasajeros entre Tornio y Harapanda se interrumpió a finales de los años 80 y principios de los 90. Desde entonces, la frontera ha seguido siendo una barrera para el transporte ferroviario, lo que ha obligado a los viajeros a elegir rutas alternativas.
Cómo funciona el nuevo sistema: transbordo a pie entre trenes
No se trata de un tren directo tradicional que cruza la frontera. En su lugar, aquí se aplica el principio del transbordo coordinado. Los trenes finlandeses del operador VR (Ferrocarriles Estatales de Finlandia) terminan su recorrido en la estación de Tornio C. Los trenes suecos del operador Norrtåg parten de la estación de Haparanda.
La característica clave es que los pasajeros pasan de un tren a otro a pie. El edificio histórico de la estación de Haparanda (también llamada Haparanda Södra) ha sido restaurado y ahora funciona como una especie de puente entre los dos sistemas ferroviarios. Simplemente atraviesas este edificio y te encuentras al otro lado de la frontera, en Suecia, donde ya te espera el siguiente tren.
Esta solución ha permitido reanudar el servicio de pasajeros sin necesidad de una costosa adaptación de toda la red ferroviaria finlandesa al estándar europeo. Según el plan, el servicio de pasajeros debería comenzar a finales de junio de 2026, coincidiendo con las fiestas del solsticio de verano, cuando en el norte hay luz casi las 24 horas del día.
Financiación del proyecto y papel del Estado
El proyecto de reactivación de los trenes recibió apoyo estatal. En otoño de 2025, el Gobierno finlandés destinó 1,9 millones de euros a la puesta en marcha del servicio de pasajeros en la ruta Tornio-Harapanda en 2026. Estos fondos se destinaron a la rehabilitación de la estación, la organización de los horarios y la coordinación entre los dos operadores.
Este nivel de apoyo indica que los Estados consideran este proyecto de importancia estratégica, no solo para el transporte local, sino también como parte de una visión más amplia del desarrollo de la red de transporte del norte de Europa.