Cuando llegué a Viena por primera vez hace cinco años, supe que era mi ciudad. Y ahora, por azares del destino, llevo ya un año viviendo en la capital de Austria y puedo recomendar con total seguridad a los demás: hacer una excursión por Viena está muy bien, pero si quieres sentir esta ciudad de verdad, haz lo siguiente por tu cuenta:
1. Paseen por el centro
Pero no dediques más de dos días a ello; si te sobra tiempo, mejor dedícalo a conocer la ciudad desde otra perspectiva, la no turística. Afortunadamente, el casco antiguo (Innere Stadt) es bastante compacto. Todas las atracciones turísticas de Viena se pueden ver durante un paseo a pie: el edificio de la ópera, el parlamento, el ayuntamiento, el Museo de Historia Natural, etc. Toda esta información se encuentra en cualquier guía turística. Sin embargo, pocos conocen otras curiosidades de la ciudad.


