Puente de Carlos (Praga)
El Puente de Carlos es una de las principales atracciones turísticas de la capital checa. Conecta los barrios de la Ciudad Vieja y Malá Strana de la capital y sólo puede describirse con el mayor grado de definiciones: antiguo, famoso, hermoso.
El puente se sustenta sobre 16 pilares. Mide 516 metros de largo y 10 metros de ancho. Lleva su nombre en honor del emperador Carlos IV, quien en realidad dio la orden de iniciar su construcción en 1357. Según la leyenda, Su Majestad, deseoso de dar la mejor calidad al mortero de agarre de la base del puente, ordenó recoger huevos de toda Bohemia y traerlos a la capital. Sin embargo, los campesinos de uno de los pueblos incluso se excedieron en su deseo de complacer al rey: hirvieron estos huevos y los enviaron listos para comer.
Caminando por el legendario puente, todo turista obtendrá impresiones inolvidables al contemplar paisajes, torres y esculturas asombrosas.
Catedral de San Vito (Praga)
La Catedral de San Vito de Praga es la principal perla gótica no sólo de la ciudad, sino de todo el país. Es una de las iglesias góticas más bellas de Europa.
La Catedral de San Vito, Wenceslao y Vojtech es visible desde cualquier punto de Praga. Los demás monumentos góticos de la República Checa palidecen ante ella, porque es única e inimitable. La catedral está situada en el territorio del Castillo de Praga y se levanta aquí desde mediados del siglo XIV.


