Belice ofrece un abanico de experiencias que combinan la costa caribeña, la selva, civilizaciones antiguas y aventuras marinas. Por ello, son tus preferencias personales las que determinan cómo será el viaje y cuánto costará una estancia en Belice.
La costa y las islas son ideales para el descanso en la playa, el esnórquel y el buceo. El agua es cristalina, la infraestructura es accesible incluso para principiantes, y la vida marina resulta variada e interesante incluso para buceadores experimentados.
A los amantes de la historia y la cultura les conviene descubrir el legado de la civilización maya. En todo el país se conservan complejos arqueológicos, muchos de ellos alejados de las principales rutas turísticas. Esto permite explorar antiguas ciudades en un ambiente tranquilo, sin multitudes ni prisas.
Las regiones del interior de Belice son perfectas para el ecoturismo. Parques nacionales, cuevas, ríos y selvas tropicales ofrecen senderismo, rafting, observación de aves y contacto con comunidades locales. El alojamiento va desde eco-lodges hasta resorts confortables y pequeños hostales.
Belice también destaca por su gastronomía, que combina tradiciones caribeñas, latinoamericanas y criollas. Es un destino ideal para quienes buscan un equilibrio entre naturaleza, mar y experiencias culturales, sin una infraestructura turística excesiva.